Vivieron felices para siempre... ¿expectativa o realidad?

Desde una edad muy temprana, las películas de amor y de princesas nos han bombardeado con la frase “y vivieron felices para siempre”, en la vida real cuando una pareja que se ama y se casa, espera vivir esa frase desde que se acaba la ceremonia religiosa... Muchas personas creen que el casarse es una solución mágica y que por el simple hecho de decir “acepto” serán automáticamente FELICES PARA SIEMPRE, pero lamentablemente la realidad dista mucho de este sueño de princesas. Déjenme aclarar que el sacramento del matrimonio si es un llamado y un don para ser feliz, pero no se da por sí solo, el ser feliz requiere trabajo en equipo, esfuerzo y mucho amor para que esa semilla de frutos y puedan ser felices y plenos juntos. Hace poco tiempo leí una frase que decía algo así: “Un matrimonio no es la solución para un mal noviazgo y los hijos no arreglan un mal matrimonio.” Aunque sencilla esta frase guarda en ella mucha verdad, yo tengo la fortuna de tener un ex...